sábado, 9 de marzo de 2019

Recordando orígenes.... y otras cosas.

Hacía ya mucho tiempo que no salía al campo a observar. De hecho, desde que instalé el observatorio en la azotea de casa y controlo todos los perejiles en remoto desde mi estudio, sin necesidad de estar "al relente" de la azotea, me he vuelto más comodón, lo confieso. Si bien es cierto que ello me ha llevado igualmente a ganar mucha más precisión en las observaciones. De hecho, con ni siquiera una decena (10) de puntos de sincronización en la montura, consigo hacer entrar en campo cualquier cosa, la CCD me he ya acostumbrado a dejarla puesta (ya veremos qué hago cuando lleguen las calores), en menos de 5 minutos puedo empezar a observar y en no más de 10, he dejado todo recogido cuando termino. En fin... que el campo lo tenía ya olvidado. Pero mira por dónde, en la noche del 2 al 3 de Marzo, me reuní con mis queridos "Jose Marías", Manolo, Javier y Fernando, en las proximidades del Cerro del Hierro (Sierra Norte Sevillana, a hora y media en coche), en una noche estupenda con un cielo increíble, con un dato de 21,78 en SQM de media, llegando a alcanzarse hasta incluso los 21,8 en algunas ocasiones.

El dato negativo estuvo, obviamente tal y como me figuraba, en que tuve que ir "de mirón" pues tenía muy claro que mi C11 no lo movería del observatorio. De modo que me llevé una montura CG5 y Jose María Fernandez me dejó un Mak120 al que le acoplé mi vieja cámara Mammut. Sería más que obvio que con esas herramientas no podría hacer gran cosa. De entrada la puesta en estación debía ser usando el mando de la CG5, pues esta montura no admite el protocolo EQMOD al que ya estoy acostumbrado, y para colmo, había olvidado llevarme un reductor de focal, que sumado al pequeño tamaño del chip de la Mammut, y sin "busca" en el tubo del telescopio, hacía más que imposible localizar objetos, a pesar de intentarlo. De modo que al rato de montar el tinglado, me dediqué a hacer seguimiento del trabajo de los demás, en especial de Jose María Fernández, ya que era el único que hacía fotometría esa noche (si bien, al final de la sesión, empezó a "pecar" un poco con el postaleo, pero bueno se le perdona...jejejeje) Llegamos a alcanzar los -3ºC de temperatura y una humedad muy alta, lo que provocó la aparición de escarcha hasta en las orejas. Llegamos a casa a eso de las 6:30 de la madrugada.


Anoche tocó el re-encuentro con el observatorio y las tareas de protocolo: cometas y supernovas.

La 2019 np, sigue su descenso, sobrepasando mi medida de anoche la magnitud 15. Concretamente, le medí con filtro V el dato de 15,28.

La última curva con filtro V de esta supernova, sin las medidas de anoche:

Además de ésta pude registrar la sola existencia de otra supernova más difícil de medir: la 2019 aik, muy cercana al núcleo, y aunque he registrado valores de medida en CV en torno a la magnitud 17, no le concedo mucho grado de fiabilidad al dato, dada la posición en que se encuentra esta supernova:

2019 aik
m = 17.0 (¿?)


También hice una pasada por M51y la "falsa" supernova 2019 abn, solo para dejar constancia de ella:



En el apartado de cometas, todos "los de temporada" inician ya su lógico declive de magnitud. Anoche me centré solo en tres: 38P, 46P y 123P


y el 60 P que sigue luciendo algo de cola:



Antes de cerrar el observatorio a eso de pasada la 1:30 de la madrugada, hice unas medidas de un par de blázares: 

OJ287



PKS 0716+71


Cerré la sesión "pecando un poco", aun desenfocado:


Esta noche, espero poder volver a abrir.

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