sábado, 9 de noviembre de 2019

Sequías

A la de ya por sí preocupante sequía meteorológica, hay que añadir la de los fenómenos astronómicos relacionados con el seguimiento de supernovas. Y para colmo, los amagos de lluvias (solo amagos, prácticamente) se han quedado en los últimos días con nubes de todo tipo: altas, bajas, medias, intermedias... Solo en las dos últimas noches, y con una Luna brillando a tope, pude abrir el observatorio y hacer algo medio-qué.

La suerte de esta época del año es que a eso de las 19:00 h ya se puede abrir el observatorio, y hasta las 00:00 h o la 01:00 h hay un buen trecho para hacer algunas cosas (si se dejan). 


Si de supernovas interesantes hay poco de donde tirar, no así en el tema de cometas y asteroides, a lo que se le suma, de vez en cuando, algún que otro llamamiento de la AAVSO para aportar mediciones fotométricas "de alguna criatura". La última, datos de la variable cataclísmica EM Cyg, a la que anoche le tire un buen rato. Está en una zona muy interesante, pero demasiada caída ya en el Oeste para la altura del muro del vecino, de modo que solo pude tirarle poco tiempo. Aquí su curva, donde se aprecia al final "la influencia del dichoso muro". Son exposiciones de 40 segundos, usando filtro fotométrico V:


Datos enviados a AAVSO.

Con anterioridad, ya había tomado datos de la V1490 Cyg para la campaña HOYS-CAPS que abandera la Universidad de Kent. La noche anterior, también envié las tomas de 110 segundos en filtro V. Esta imagen es sin filtro:


Evidentemente, se dio cumplida cuenta a los cometas que nos rondan: el C/2018 N2, el 260 P, el 114P, y algo más entrada la noche, el C/2017 T2:




Incluso con C/2018 N2 tapando una brillante estrella en su camino:


Ya muy cerca de la media noche, también coqueteé con una estrella variable del tipo delta-Scutti. La elegida fue la AX Tri, a la que no pude pillar un ciclo completo por su cercanía al paso del meridiano. Es lo que tiene las monturas alemanas.



Ya con Orión saliendo y a cierta altura (sobre unos 28-30º) me dispuse a darle unos tiros a la única supernova "que se podía escapar". Se trataba de la AT 2019 tsk, en PGC 16895. Como se aprecia, nada de tirar cohetes, pero bueno, es lo que hay. Dada su posición, la medida fotométrica no iba a resultar muy fiable, de modo que desistí.

2019 tsk



Pasada la 01:00 h de la madrugada, me visitó Morfeo con insistencia, de modo que lo acompañé "y cerré el kiosko". Los asteroides se escaparon anoche. Y lo peor, que vistas las previsiones del meteorológico para los próximos días, van a estar moviéndose "a su bola sin que nadie los controle".

sábado, 5 de octubre de 2019

Arreglos y cometas

Después de una racha con nubes (pero sin lluvia), por fin abrí el observatorio. Las temperaturas durante las horas centrales del día no bajan de los 30 grados, por lo que al anochecer hay que seguir esperando a que bajen más. Tenía (y debía) hacer nuevos darks, flats y bias, de modo que aproveché para hacerlos a -3º C en lugar de los 0º C a los que habitualmente trabajo. Puse el peltier a enfriar y me dediqué un buen rato a cubrir "esos trámites" tanto en bin2 como en bin1. Tras acabar, tenía una "graciosa colección de cometas" a tiro del C11 y no pude resistirme, pues la noche no pintaba muy mal, en comparación con otras veces.

El primero fue el 260 P:


La verdad es que los nuevos darks, bias y flats se notaron desde el comienzo, además de haber quitado el polvo de la lente correctora del C11.

Siguieron otros cometas "fotografiables". El 2018 N2:


Y cómo no, el C/2018 W2, el Africano:


La verdad que esos cometas desde cielos oscuros se deben ver de lujo. Aquí tuve que conformarme con una noche que (por lo menos) consiguió superar la magnitud 19,7 en TESS, cosa inaudita para este contaminado lugar


Para el resto de cometas de la noche, solo me conformé con tomar su fotometría y astrometría, igual que a los anteriores, pero "sin foto":.

El C/2017 T2:



El C/2019 K5



El "afamado" (y desmejorado) 29 P entró en el mismo lote fotométrico que los brillantes anteriores:



Bien entrada la noche, asomaba Orión y toda la colección de constelaciones del cercano invierno, de modo que aproveché que tenía en agenda (desde finales de Agosto) una supernova en Tauro, ya por entonces muy débil (16,8) a ver qué le podía ver y medir. Se trataba de la 2019 osl situada en PGC 15723 Tau, y obviamente desde entonces, más debilitada.

2019 osl
m = 17,71 CV


A eso de casi las 03 de la madrugada cerré el kiosko. Esta noche veré si puedo repetir.

miércoles, 11 de septiembre de 2019

Crisis de Supernovas

Hace ya bastante tiempo que no tenemos una supernova a la que poder seguir fotométricamente, y todo lo más, alguna débil, aislada o muy cercana al núcleo de la galaxia, de modo que hay que suplir esa ausencia, con cometas y asteroides. Para colmo, ahora entramos en luna llena y empiezan a merodear las nubes amenazando lluvia (solo amenaza). 

Así que las observaciones llevadas a cabo días atrás, han estado dedicadas "full-time" a "los pedruscos", extrayendo datos de su astrometría y fotometría para sacar la curva de rotación. El último de esos casos fue el ya comentado 1564-Izask, que casi-finalmente (a falta de más datos) quedó así:


Cuando tenga ocasión, habrá que seguir en esta línea, ya que como se ha comentado, es por el momento un terreno abonado para el aficionado, sin casi nula intervención de profesionales y/o surveys especializados en el tema.

Junto a los asteroides, algunos cometas (ya bien entrada la noche) se ponen a tiro. Un ejemplo lo tenemos en C/20189 W2 (El africano) que se mueve así de rápido (con un 91 % de Luna)


Son unas 155 imágenes de 30 segundos de exposición en bin 2.


Por hacer una salvedad, anoche obtuve 3 imágenes de la supernova 2019 pxo, en Perseo (UGC 2614) y a la que como puede comprenderse, no se le puede medir gran cosa desde Uraniborg:

2019 pxo



La noche se completó con medidas hechas y enviadas de IC1396-A, SS-Cyg y KIC8462852 (estrella de Tabby).

Toca esperar tiempos mejores. Ya huele a otoño.

viernes, 30 de agosto de 2019

Izask-1546

Pues tras más noches de las calculadas, parece que "el pedrusco" 1546-Izask tiene terminada su curva de rotación, a la espera de confirmación de los datos desde la web de Raoul, donde se recogen esta clase de "frikadas".

Han hecho falta no solo datos desde mi observatorio, sino igualmente los proporcionados por Jose María Fernández, desde el Cerro del Hierro, y percatarme que las observaciones de una de mis noches había que tirarlas directamente a la basura, al verse contaminado el asteroide por una estrella a su paso. De modo que finalmente la curva de rotación de Izask quedó así:



Con un periodo de rotación de 7,32 horas.

Dado que no hay muchas supernovas a las que mirar, las noches las estoy pasando con estos pedruscos que se llevan el 80 % del tiempo de dedicación nocturna. El 20 % restante lo he usado en aportar datos a la "estrella de Tabby" (enviados a la AAVSO) y al IC1396-A (igualmente enviados a Dirk)

Tras "acabar" con Izask, elegí otro asteroide brillante: el 7356-Sejong. La única noche que lo observé mostraba casi una curva plana (dispersiones a parte), de modo que en más de una ocasión me preguntaba si no me habría equivocado de "punto luminoso". Tirando de Google, pude hallar que en efecto, la oscilación de magnitudes de este peñasco es muy muy pequeña, y que para más inri, hacía apenas una semana que acababa de ser estudiado. Así que una noche para olvidar.


Ayer me puse con otro nuevo objetivo: 2389-Dibaj, del que hasta el momento no he hallado absolutamente nada por Internet. Fue descubierto en el año 1977, y me extraña que desde entonces no haya nada por ahí. Así que anoche le dediqué horas hasta que cruzó el meridiano, sobre las 03 de la madrugada. Después se pusieron a tiro un par de cometas brillantes, y no desaproveché el momento:

C/2019 N2




260 P



Entre unas cosas y otras, acabé en el sobre sobre las 4 de la madrugada.

Dado que las previsiones del tiempo "han mejorado" (en lo astronómico) seguramente esta noche vuelva a abrir, si bien me dedicaré a renovar los dark, bias, y flats para empezar a trabar con el sensor a -5ºC, y luego seguiré con el "nuevo pedrusco". A ver qué guerra da.

sábado, 3 de agosto de 2019

Cuestión de Pedruscos

Este verano, los asteroides se están llevando la palma en lo que se refiere a horas de observación. Lo que comenzó siendo una especie de "experimento observacional" y que cristalizó de una manera muy fructífera con el 69294, se ha convertido en el "trendig topic" de estas vacaciones, de las que por cierto "ya he consumido la mitad". Miedo me da.

La fotometría y astrometría de asteroides, no es nueva en modo alguno, por supuesto. Pero se está convirtiendo en una alternativa más que interesante a las medidas de otros objetos celestes como las variables (ya cada vez menos por descubrir, y sí por confirmar) y las esporádicas supernovas a las que seguir.

Nos estamos centrando en completar la curva de dos asteroides. Cuando digo "nos" me refiero a que también están siendo partícipes en la observación mis queridos compañeros Jose Mª Fernández, Paco Soldán y Ramón Naves. Los asteroides Malavar y Izsak son los que ocupan gran parte de las noches de observación. Por ejemplo, esta fue la curva para Izsak (4ª noche) con casi 3 horas tomando imágenes, que obtuve anoche:




A estas alturas, creo que nos quedan un par de noches para completar las curvas de Izask y de Malabar. A título de ejemplo, y con datos de anoche y anteriores aportaciones, ya se tiene una curva provisional para Izask, y un periodo preliminar con el que poder hacer las primeras efemérides:


El periodo propuesto para este pedrusco es de 0,305 días = 7.32 horas, a falta de algunos datos más que lo confirmen o desmientan.

Tras cruzar el meridiano (ambos pedruscos están en la constelación del Águila) y para que no todo fueran asteroides, disparé a una "triste supernova" en Perseo, de la que no es para tirar cohetes, y de la que solo puedo dejar constancia:

2019 ibj


Terminó de alegrar más la noche, el cometa C/2019 W2 (Africano) que apunta maneras a eso de las 4 de la madrugada en estas fechas. Magnitud 14,46.



A eso de las 4 de la madrugada me fui para el sobre.

martes, 30 de julio de 2019

Frentes abiertos.

Este verano está siendo, por ahora, bastante productivo en lo astronómico, pese a las no muy buenas condiciones meteorológicas. Ayer comenzó una noche ventosa, y poco a poco fue calmándose. De hecho se quedó una noche aceptable (el TESS que tengo instalado en el observatorio, llegó a medir 19.77 de magnitud SQM: vamos, lo nunca visto...!)

Gracias a otro golpe de suerte, comencé visitando la web de ASAS-SN, donde se había lanzado una solicitud de observación de una posible supernova, captada por los telescopios BRUTUS. Tal y como comentaba en la anterior entrada del blog, este tipo de participación (que se da de forma accesible de un modo más o menos esporádico) es uno de los "reductos" que nos quedan a los aficionados (uno más, no el único). Hubo suerte, y allí estaba la que luego pasó a denominarse SN 2019 lyb, y a la que como puede entenderse, no pude hacerle medida alguna:

2019 lyb


Y bueno...los amigos de TNS, como siempre:


Lo dicho: otro golpe de suerte.
La noche comenzó con buen pie. Aquí el ATEL junto a otras supernovas, en el mismo lote:


Antes de la salida del asteroide Leonteus, que estoy siguiendo, me engolosiné con un par de otros asteroides, uno de ellos con magnitud muy cómoda: 754-Malabar. A pesar de tener un periodo de rotación de unas 17 horas (dato del 2003) no me resistí a hacerle algo de seguimiento, que deberé completar en noches sucesivas:



Tiene una curva que parece prometer, y una magnitud muy cómoda.

Por la misma zona del Áquila, había otro al que le di varios "disparos". El 1546-Izsak, con otra curva que parece pedir su seguimiento:


De modo que si sumamos el seguimiento del asteroide 3793-Leonteus (que sale más tarde), tenemos tres propuestas de seguimiento para varias noches sucesivas. Está claro que me faltan telescopios...!!

La noche se completó con medidas y observaciones de la amiga KIC (estrella de Tabby) y el IC1396-A de la Universidad de Kent. Me dieron casi las 4 de la madrugada.


lunes, 29 de julio de 2019

Vienen cambios.

Podría decirse que existe "un debate oculto" en esto de la "astronomía científica amateur". Más que oculto, diríase que "enterrado", consciente o inconscientemente, pero que más pronto que tarde verá la luz. Está viendo la luz.

La proliferación de surveys profesionales y/o satélites de observación (cuando no la combinación de ambos) que paren datos de nuevas supernovas, variables, novas, etc... como si fuesen churros, empieza aceleradamente a comerle el terreno a los que, como un servidor, se dedican, con horas robadas al sueño, a sacar datos de fotometría y astrometría justamente de eso: de variables, de supernovas, novas y todo lo que se ponga a tiro y que necesite ver la luz a partir de medidas.

Ante este panorama, el debate está servido: ¿qué papel le queda al aficionado a la astrometría y fotometría, frente a la proliferación de datos obtenidos de ese modo tan mecánico, por parte de los profesionales?

Recientemente hemos sido testigos (iba a decir, víctimas) de ese hecho: andábamos estudiando un par de variables en un mismo campo, y cuando una de ellas la teníamos "controlada" y su periodo determinado, y a la otra le faltaban un par de noches, como mucho, para cerrarla, resulta que ambas ya estaban "catalogadas". Podría pensarse que se había cometido un error de principiante, al no asegurarnos antes de que en el VSX esas estrellas ya estaban fichadas. La respuesta pasa porque dada la proliferación de datos que "han escupido" proyectos profesionales como ATLAS y similares, el cúmulo de datos de variables es tal, que aún no se han podido actualizar las bases de datos de sitios  referentes como VSX (sí VizieR). Así que "el gozo al pozo". VSX, por supuesto, deja de ser un referente ya en este terreno de las variables (al menos en varios meses).

Todo apunta a que en ese terreno de variables (y similares), a nivel de aficionado, no nos queda más que confirmar o no los periodos de las estrellas variables ya descubiertas por los satélites y surveys de tierra. La posibilidad de estrenarse con el "descubrimiento" de alguna variable no-pilotada se reduce un montón. Eso mismo puede extrapolarse al terreno de las supernovas: hasta el momento (golpes de suerte a parte) no nos queda más que confirmar la existencia o no de posibles supernovas detectadas, por ejemplo, por el personal del proyecto ASASSN. Esta claro que esas labores de confirmación son importantes, pero reducen en algo el aliciente de estudiar/observar/medir algún objeto celeste no escudriñado con anterioridad. Ante esto no queda más que aplicar algunos cambios. Reinventarse, como dice mi querido amigo Juan-Luis.

Una posible reinvención es la astrofotografía. Pero es un tema que no me seduce lo más mínimo, a pesar de haber cometido algún que otro pecado de vez en cuando. Pero digamos que mi chip (el de la CCD y el mental) ya lo tengo viciado y torcido por la fotometría y la astrometría, y no considero pasarme a "full time" a la astrofotografía. Descartado.

Queda por tanto seguir participando (y eso ni lo pongo en duda) en las diversas campañas de observación lanzadas, por ejemplo, por la AAVSO o desde observatorios/iniciativas profesionales, como ya he venido haciendo.

Y otra opción es buscar terrenos observacionales donde la mano del survey profesional, no haya encontrado aún suficiente atractivo, y sí pueda hacerlo el aficionado. Quizás uno de esos campos sea el de la observación de asteroides y la determinación de sus periodos de rotación. Con algún que otro golpe de suerte, incluso, puede descubrirse que algunos son binarios, como sucedió en la entrada anterior del blog. Muy seguramente habrá otros campos donde podamos participar y aportar medidas los aficionados astro-fotométricos, pero para ir abriendo boca, el de los asteroides puede ser uno tan bueno como otro.

En esa línea, anoche di algo más de "tres horas de tiros" al asteroide Leonteus: un troyano de Júpiter,  de magnitud 16 y pico, del que he hallado pocos datos e información.

En una primera noche de datos, la curva obtenida fue esta:



Tienen bastante dispersión, es cierto (la noche estaba algo más que ventosa) pero apunta maneras de que "se puede jugar con él durante varias noches" y sacarle (parte de) sus secretos. Hoy toca repetir, con permiso de Murphy y el meteorológico, como siempre.